Andrew Garfield deja a todos boquiabiertos al explicar por qué pasó medio año sin sexo

El actor se sometió a una preparación extrema antes de su participación en "Silencio".

Andrew Garfield en
Andrew Garfield en "Silencio", 2016.

Andrew Garfield se sometió a una intensa preparación meses antes de interpretar a un monje jesuita en el filme Silencio. Uno de los desafíos que tuvo que afrontar durante el rodaje, fue practicar la castidad por 6 meses y privarse de la comida. Te contamos todos los detalles sobre el abordaje extremo que el actor eligió para dicho trabajo.

A seis años del lanzamiento de Silencio, Andrew Garfield contó cómo fue llevar a cabo aquella intensa preparación, a la que se sometió para meterse de lleno en el papel de un sacerdote jesuita. Se trata de una técnica de actuación basada en el sistema Stanislavski, en la que se pone en juego el empeño del actor por sumergirse profundamente en la psiquis de los personajes.

Silencio, 2016
Silencio, 2016

El protagonista de Tick, Tick… Boom!, desveló que pasó un año estudiando el catolicismo y siguiendo a un sacerdote jesuita en Nueva York para saber cómo interpretar el papel: “Se convirtió en mi amigo y en una especie de director espiritual durante un año”, admitió.

Pero la preparación no terminó allí, también se involucró en varias prácticas religiosas: asistió a un retiro espiritual de 31 días, en el que tuvo que meditar acerca de la vida de Jesucristo, se privó de la comida y renunció al sexo durante 6 meses.

Andrew Garfield, célibe durante los seis meses de rodaje
Andrew Garfield, célibe durante los seis meses de rodaje

Andrew Garfield habló sobre el desafío de ser un actor de método

“Hice un montón de prácticas espirituales cada día, creé nuevos rituales para mí. Me mantuve célibe durante medio año y ayuné mucho, porque Adam y yo teníamos que perder mucho peso”, confesó Garfield, afirmando que vivió “algunas experiencias bastante salvajes y alucinantes”.

Andrew defendió convencido el ejercicio de estas prácticas en pos de despeñarse a la perfección en las distintas interpretaciones, y dejó en claro que meterse a fondo en un personaje no tiene por qué convertirte en un “idiota”.

“Estoy un poco molesto por la idea errónea de que «actuar con métodos es una mierda». Se trata solo de vivir con sinceridad en circunstancias imaginadas y no ser un imbécil con todo el mundo en el set”.