Rocío Carrasco, rota de dolor, recuerda las últimas palabras que le dijo a Rocío Jurando

La hija de “La más grande” contó todo en el último capítulo de “En el nombre de Rocío”.

Rocio Carrasco
Rocio Carrasco

Cada uno de los recuerdos que narra Rocío Carrasco en la segunda parte de su docuserie, “En el nombre de Rocío”, es estremecedor. Pero el que cuenta en el noveno capítulo eriza la piel de cualquiera. La mediática vuelve a aquella triste madrugada del 1 de junio de 2006, cuando Rocío Jurado cerró sus ojos y dio inicio a una batalla familiar por su herencia.

Invadida por las lágrimas y más vulnerable que nunca, Rocío Carrasco desvela cómo fue despedir a Jurado y cuál fue la reacción más inmediata de sus tíos. El capítulo estará disponible a partir de este viernes en “Mi Tele Plus” y lleva un título demasiado fuerte: “Ella no quería irse”, con el que remueve los sentimientos de toda España.

Rocío Carrasco y Rocío Jurado.
Rocío Carrasco y Rocío Jurado.

Las palabras de Carrasco son demoledoras. La mediática desgrana el minuto a minuto de la despedida más triste, y confiesa que acompañó a Rocío Jurado cuando dejó de estar consiente. «Esa madrugada que se fue la habitación estaba llena de gente y dije que se saliera todo el mundo y me tiré al lado de ella en la cama. Ya no estaba consciente y yo veía que su corazón no paraba».

“Ella no se quería ir, tenía una lucha».

Luego, Rocío Carrasco desvela cuáles fueron las últimas palabras a Jurado: «Le dije ‘Mamá todo está bien. No te preocupes. Los niños están bien, yo estoy bien, estoy tranquila, estoy con Fidel, vete tranquila. Le di un beso y ya sabía que aquello no tenía vuelta atrás y a las dos horas se fue. Esa fue mi despedida. Yo quería que ella se fuese lo más tranquila posible».

La terrible actitud de Gloria Mohedano y José Antonio

Rocío Carrasco no solo tuvo que lidiar con el fallecimiento de su madre, amiga y cómplice, sino que también debió soportar ciertos comentarios familiares que la sacaron de eje. Según ella, José Antonio, parecía más preocupado por el testamento que por la pérdida de Rocío Jurado. 

«A mí lo único que me preocupa es lo que no aparece en el testamento. Los abrigos de piel, las joyas y Miami», le dijo su tío. La actitud de Gloria no fue muy diferente, ya que le pidió un mueble ni bien llegó de enterrar a Jurado. «Ese mueble me vendría muy bien para mi casa de Sevilla», le soltó a Carrasco, interesándose por un aparador y no por el dolor de la heredera.